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La Conflictividad Ambiental en Guatemala

En Guatemala el tema de medio ambiente es algo que para muchos es  relativamente nuevo, para otros no es un tema que valga la pena abordar, para algunos es el medio del cual se debe aprovechar lo máximo para hacer dinero y obtener ganancias comercializando los recursos sin importar de quien sean o a quienes perjudiquen, para otros es el centro de un todo y se encuentran íntimamente ligados a la naturaleza y por ende al medio ambiente y es el lugar donde viven y por lo tanto es necesario conservarlo, protegerlo y aprovechar los recursos que la naturaleza provee evitando acabar con ellos para que así futuras generaciones tengan de donde disponer es decir visualizan la sostenibilidad.

Si se toma en cuenta que el ambiental encierra diferentes actores que conviven entre si e interactúan unos con otros y agregando que existen diferentes criterios de lo que es medio ambiente, es casi imposible afirmar que no existan conflictos entre los que conservan el medio ambiente y los que aprovechan los recursos que provee la naturaleza y no hacen mayor cosa, por no decir nada en relación a mitigar el daño causado al ambiente por sus acciones. Sí, es cierto que el ser humano necesita de los recursos naturales que provee la madre naturaleza porque no se podría vivir por ejemplo sin leña que se utiliza como medio de combustión para cocinar o la madera que se obtiene de los árboles y de la cual se construyen viviendas como uso primario, ya que los usos secundarios que se le dan son bastantes, además quien podría vivir sin el agua que es indispensable para el buen funcionamiento del organismo humano, para las plantas y  animales que cumplen un papel importante en el ciclo de la vida, o bien quién de nosotros podría vivir sin alimentarse de los frutos que son cultivados por la gente que se dedica a tan noble oficio. Son tantos los ejemplos que se podrían citar sin embargo hemos citado a tres recursos naturales en estos ejemplos y que son de suma importancia analizar su situación en Guatemala.

Hablemos del recurso bosque y sus alarmantes cifras, según ambientalistas se pierden 101 mil hectáreas de bosque al año como consecuencia de la tala inmoderada, la extracción ilícita de maderas preciosas, los incendios forestales, el cambio en el uso actual de la tierra, es decir aquellas tierras que son de vocación forestal y pasan a ser tierras cultivables aunque las características topográficas no lo permitan. Si analizamos el crecimiento demográfico que se ha dado en el país y la necesidad de los productos y subproductos del bosque para cubrir los requerimientos, será que se está haciendo un uso sostenible de este recurso o se están planteando estrategias que permitan buscar la sostenibilidad, además será que se está utilizando el recurso solo para cubrir las necesidades básicas de vivienda o algunas personas que están acostumbradas a cumplir sus caprichos hacen el uso irresponsable solo porque según ellos la posición social les permite devastar los bosques y lucrar con ellos. Aquí es donde nos preguntamos cómo se puede evitar la conflictividad entre los que tienen a los bosques como un recurso sagrado sin ir muy lejos y un ejemplo muy claro, las comunidades de Totonicapán que han conservado sus bosques por décadas, frente a la depredación que se da en el municipio del Petén o el cambio en el uso de la tierra en los bosques nubosos de San Marcos que han pasado a ser tierras productoras de papa en donde antes era una reserva de bosque escaso en Guatemala y el mundo y servía de hábitat para cientos de especies de fauna y flora.

Ahora analicemos rápidamente la situación del agua en el país. Guatemala es recorrida por cientos de ríos y en sus caudales abastecen a varias comunidades que utilizan sus aguas para riego y consumo humano. Lo contradictorio es mencionar que de toda el agua existente en Guatemala el 97% se encuentra contaminado ya sea por desechos sólidos o por algún cuerpo extraño que hace de esta no apta para el consumo humano. Además algunos de los caudales de los ríos son aprovechados para generar energía eléctrica y beneficiar a otras comunidades, excluyendo muchas veces a las comunidades que están alrededor de los ríos y que algún beneficio deberían recibir.

Será esto justo y será que se puede vivir tranquilo y en paz cuando se sabe que se están aprovechando los recursos de su hábitat en otros lugares y usted que es dueño de ese recurso no recibe nada a cambio de la explotación de los recursos naturales con los cuales ha crecido y convivido. Además tomemos en cuenta el desvío de caudales de los ríos que hacen los dueños de las fincas cañeras para regar sus monocultivos y que dejan con escasa o nada de agua a las familias que viven aguas abajo, o la desleal competencia que realizan las empresas mineras con la población en relación al uso del agua que en una hora gastan en agua lo que una familia consume durante toda su vida. Y como se evita la conflictividad ambiental si muchos de los ríos y nacimientos son contaminados por fabricas e industrias que desvían sus desechos a los cuerpos de agua condicionando así el derecho a todo ser humano de un agua libre de contaminantes porque si no lo sabían es un derecho fundamental de todo ser humano el acceso a agua pura y libre de contaminación.

Lastimosamente si mencionamos la situación actual del lago Amatitlán ubicado en el municipio del mismo nombre en la zona central de Guatemala la situación no es nada alentadora y el acceso a un agua limpia es algo casi imposible para la población que vive alrededor de  este cuerpo de agua ya que según estudios realizados recientemente a este cuerpo de agua que un día fue la atracción de muchos ahora está a escasos 25 años de convertirse en un pantano, debido a los altos niveles de contaminación por desechos sólidos, desechos industriales entre otros. Será este el futuro de todos los cuerpos de agua  en Guatemala o será que las organizaciones encargadas de velar por este recurso están exagerando y todo está bajo control  y es necesario para el desarrollo de Guatemala hacer un uso indiscriminado e irresponsable del vital líquido.

Similar situación pasa con la tierra (recurso suelo), tercero en mencionar al inicio de este artículo. Una particularidad que pasa en el país es que se da el cambio en el uso actual de la tierra y no se toma en cuenta que no todas las áreas de Guatemala son aptas para los cultivos mucho más si tomamos en cuenta que  el país es considerado netamente forestal pero en contrariedad el avance de la frontera agrícola crece a pasos alarmantes, para darle vía a los monocultivos y a la agricultura convencional que se basa en agroquímicos y en cocteles de productos que dañan a la salud y acaban con insectos y especies beneficiosas para la agricultura ecológica y además dañan la salud de las personas. Sera posible evitar la conflictividad ambiental entre los sectores del país que arrasan con grandes extensiones de terreno para sembrar y lograr grandes ganancias y otro sector que viven en armonía con la madre tierra y solo toman lo necesario de ella y ven como un abuso la actuación de aquel grupo que explota este recurso tan valioso dejándolo infértil e inservible para cultivar. Ahora la pregunta es ¿Será necesario talar grandes extensiones de bosque para plantar monocultivos que benefician a unos pocos y perjudican hasta destruir un ecosistema que muy difícil podrá ser como antes?

Por último, la explotación minera de metales en Guatemala y la conflictividad ambiental que produce entre sus habitantes es muy importante analizarlo para determinar el comportamiento de las comunidades beneficiadas y afectadas y ya que analizamos rápidamente el contexto de los demás recursos naturales abordemos este tema. La minería en Guatemala ha venido a ser la propuesta del gobierno actual y de otros que ya cumplieron su tiempo de gobernar para implementar el desarrollo en las comunidades y generar ganancias para las transnacionales a cambio de regalías que dan a las comunidades a las que pertenece el territorio a costa de la destrucción de montañas, bosques, la contaminación de los ríos entre otros problemas que genera esta actividad. Es interesante ver como se complica este tema en sectores donde se ubican la extracción de metales y por lo tanto las plantas procesadoras.

En un contexto donde las comunidades de los pueblos indígenas muchas veces se encuentra confundida las empresas utilizan estrategias para ganarse la confianza y el aval de las personas, entre las que están: el empleo de mano de obra calificada y no calificada, los proyectos productivos, la compra de líderes comunitarios para que ellos puedan dominar y manejar a su antojo a la población, los obsequios y las regalías que año con año dan a las corporaciones municipales y en las que muchas veces no existe transparencia para saber que se hizo con esos millones de quetzales recibidos.

Hasta aquí el desarrollo parece llegar a las comunidades ya que muchas familias son beneficiadas, además la infraestructura que llega como por arte de magia y es extraño porque antes en una comunidad que estaba olvidada de pronto inician a construir una carretera y no es que nos opongamos a esto; sino que nos preguntamos porque hasta ahora y quienes son los beneficiarios reales de estos proyectos. Ahora surge una pregunta ¿qué pasa con las personas que están en desacuerdo con esta propuesta de desarrollo que el gobierno pretende implantar? Será que ellos son tomados en cuenta y sus propuestas son escuchadas y es que al informarse estas personas se dan cuenta de las consecuencias de la minería y como ya comentamos las comunidades de los Pueblos Indígenas están íntimamente ligadas a la naturaleza por lo tanto la minería no es el desarrollo que ellos desean porque atenta contra el buen vivir y la herencia que le dejarán a sus hijos. Esta es la cara oscura del desarrollo ya que muchas de estas personas sufren persecuciones, no les dan trabajo por oponerse al desarrollo prometido, es decir quedan excluidos de un mínimo beneficio que pudieran recibir por parte de la transnacional que ha llegado a imponerse a un territorio del cual es totalmente ajena.

 Esta acá el verdadero conflicto entre una comunidad que antes vivían en paz y se dedicaban a sus actividades diarias que aunque no les traían grandes ganancias tampoco los ponían en contra unos de otros. Entonces ¿a favor de quien se mueven los megaproyectos y a que intereses responde el gobierno cuando los trata de implantar? Será que es necesario este tipo de desarrollo o sería mejor escuchar las prioridades de desarrollo de la sociedad en general. Lo cierto es que mientras estos proyectos implantados estén, no se podrá evitar la conflictividad ambiental, social, económica, cultural que hasta ahora existe y es una clara evidencia de que no existe un verdadero proyecto de gobierno que incluya a todos los sectores del país sino que solo a algunos, siguiendo con las mismas violaciones a los derechos humanos, derecho a un ambiente sano y derecho a agua libre de contaminantes.

Para terminar dejo esta inquietud y es que me surge la duda de cómo sería si la legislación ambiental de Guatemala es decir la ley de áreas protegidas, la ley forestal y su reglamento, y los convenios internacionales que Guatemala ha firmado a favor de la protección del medio ambiente si cumplieran y se hicieran respetar en el país, y si la ley de minería actual respetara el derecho de consulta de los pueblos indígenas y se privilegiara el bienestar social sobre el particular, seria esto suficiente para mitigar la conflictividad social  en Guatemala o sería necesario muchas cosas más.

 

EQUIPO COPAE