Ciencia y tecnología en el Estado Plurinacional

Efraín Bámaca-López PhD

[…] un sujeto como tal no puede ser percibido ni estudiado como cosa, puesto

que siendo sujeto no puede, si sigue siéndolo, permanecer sin voz;

por lo tanto su conocimiento sólo puede tener carácter dialógico (Bajtín, 1998, p. 383). 

Dichas fases del movimiento dialógico en la comprensión de las ciencias humanas, tienen el presente como punto de partida , sin olvidar el legado histórico del tiempo. A esta situación presente contextualizada, adherimos la historia de los pueblos, para hacer de ello una actualización de esa otra lectura con características dialógicas y por ende polifónicas, no monofónicas. Todo ello nos da insumos para un hecho que nos anticipa, y a la vez es el comienzo de un contexto futuro: el Estado Plurinacional, en donde la ciencia y la tecnología contribuya al buen vivir de los pueblos.

La ciencia y la tecnología como actividades humanas, están inmersas de ideología e historia de quién la formula, construye, ejecuta y utiliza, por lo tanto no es algo neutral. Los procesos colonizadores heredados al momento y las formas ya establecidas para llegar a conclusiones que permitan el planteamiento de nuevas teorías y leyes en el conocimiento, debe someterse a lo que en palabras de Gramsci sería una profunda reforma intelectual y moral, puesto que al momento nos es preciso otra forma de hacer ciencia: precisamos de una heterociencia[1]. Una ciencia que lleve inmersa el sentir de los pueblos, una ciencia desde la vida y para la vida. Es necesario despartidizar a la academia para hacerla realmente al servicio de los pueblos.

La realidad nos dice que actualmente la inversión en ciencia y tecnología en el país, es algo irrisorio, razón también por la que nuestros procesos de innovación tecnológica no encuentran cabida dentro de políticas publicas enfocadas a una nueva forma de hacer ciencia desde los pueblos, tomando en consideración todo el conocimiento de las abuelas y los abuelos, principalmente. Existen al momento aportes valiosos de sistematización del conocimiento de nuestros abuelos y abuelas, ojalá se siga propiciando el debate entre los más jóvenes para no solamente ir al rescate de tal sentir y conocimiento, sino también para ponerlo en obra y acción ante las distintas problemáticas del país.

La construcción de la ciencia y la tecnología en un Estado Plurinacional debe obedecer al buen vivir de los pueblos, y no más al enriquecimiento de unos cuantos a costa de las grandes mayorías empobrecidas.

La ciencia en el Estado Plurinacional debe construirse desde una episteme propia y fundamentada en el sentir y vivencia de su gente, con una ideología del cotidiano sostenida en el diario vivir de las mayorías, y no en la ideología del dominante y poderoso, sino en la socialización de los bienes comunes naturales. Socialización de responsabilidades y beneficios.

La realidad del cambio climático hace de urgencia escuchar la voz de nuestros abuelas y abuelas, en la construcción de una episteme que nos lleve a la emancipación de los métodos y reglas colonizantes y colonizadoras. En boca de Feyerabend, precisamos de una anarquía epistémica (2003) para llegar a la construcción de la ciencia en una sociedad libre (1998), democrática y plurinacional. “Un verdadero horizonte de cambios sociales requiere como punto de partida que reconstruyamos la arquitectura y el funcionamiento del Estado.” (Consejo del Pueblo Maya, 2015, p. 55).

El papel de la ciencia y la tecnología en la construcción del Estado Plurinacional pasa por la escucha de esas otras voces excluidas, así también por una asignación presupuestaria más representativa e inclusiva, e incluso en la creación de un Ministerio de Ciencia y Tecnología, que encauce las distintas propuestas surgidas desde la academia y los pueblos.

El Estado Pluracional es la suma de factores científicos, tecnológicos, políticos, culturales,  y vivenciales; entre otros, con base en el buen vivir de su población en general. Ciencia puesta al servicio del bien y la justicia social, orientada a la liberación y construcción de una mejor realidad, donde el desarrollo sea verdaderamente humano, inclusivo y extensivo a todos los rincones del territorio nacional.

Referencias bibliográficas

Bajtín, M. (1998). Estética de la creación verbal. (T. Bubnova, Trans.) (8th ed.). México, México: Siglo Veintiuno Editores, S.A. de C.V.

Consejo del Pueblo Maya. (2015). Proyecto político “El tiempo de los Pueblos.” San Marcos.

Feyerabend, P. (1998). La ciencia en una sociedad libre (Siglo XXI). México.

Feyerabend, P. (2003). Contra o método. São Paulo: Unesp.

 

[1] Según Tatiana Bubnova, “algún crítico de origen ruso fue quién introdujo la palabra heterociencia para mostrar el alcance del enfoque bajtiniano sobre las ciencias humanas como manifestación de los específicamente humano” (Bubnova, Tatiana. 199-1998. Acta poética 18/19, p. 8).

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